La panacea musical. Parte I
De vez en cuando va bien recordar lo buena que es la música para la salud. Los minutos antes de entrar a un concierto y los minutos finales, suelen ser instantes de plenitud. Te sientes bien. Durante el concierto, simplemente disfrutas sin reparar en cómo te sientes.
La música nos ha acompañado desde siempre. En la antigüedad se utilizaba en rituales religiosos, mágicos y profanos. Lo cierto es que ayuda a promover, exaltar o canalizar determinados sentimientos y emociones. Como dice G. Agudelo:
“La música es una experiencia que propicia la creatividad, refina la sensibilidad, fortalece el desarrollo intelectual y culmina con el enriquecimiento global de la personalidad del individuo al conformar un ser humano más armonioso en su totalidad. Por ello es de vital importancia concederle al ser humano este derecho desde la primera etapa de la niñez.â€
La música favorece la producción de endorfinas, que motivan y elevan las energÃas para enfrentar los retos de la vida ya que producen alegrÃa y optimismo; disminuyen el dolor y contribuyen a estimular las vivencias de bienestar y de satisfacción existencial.
¿Algún infeliz en la sala? Que se ponga a escuchar lo que recomendamos, sin dilación.
VÃa | Salud para la Vida


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