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El verdadero origen del “emo”, parte 2 (1994-2000)

El verdadero origen del “emo”, parte 2 (1994-2000)

Adrián Moreno | 18-08-2008

Como vimos en la primera parte del artículo, la música emo tiene un origen realmente distante del ecosistema en el que viven los que actualmente se hacen llamar por esa etiqueta, proveniendo de la dura música hardcore. Esta vez, aparte de la historia intentaré dejar ejemplos del sonido al que me refiero para poder identificar mejor de lo que se habla.

Nos habíamos quedado en 1994, con una escena que iba creciendo poco a poco, con grupos que provenían de otros movimientos del hardcore, buscando un sitio donde poder expresarse a gusto. Como decíamos, uno de los grupos más influyentes de la escena emo era Fugazi, que cada vez iba ganando más popularidad.

El sonido de Fugazi tuvo mucha influencia, y se combinó con el sonido de otras bandas, como el “noise rock” de Sonic Youth, propiciando que el movimiento emo evolucionara hacia un nuevo género musical. Para algunos, fue decisivo el lanzamiento del álbum “Diary” en 1994, de Sunny Day Real State, ya que su discográfica, Sub Pop, pudo promocionarles fuertemente gracias al éxito que habían obtenido con los discos de Nirvana y Soundgarden.

El siguiente vídeo es de “47“, perteneciente al disco.

Para etiquetar este género musical, sus fans recuperaron la etiqueta de “emo” usada por los grupos de la primera ola, aplicándolo al nuevo sonido que tendía más al indie rock que en la primera ola, donde estaban más cercanos al hardcore. Así, puede entenderse esta segunda época emo como un resurgimiento con una nueva identidad, alejándose de la música hardcore inicial pero manteniendo el espíritu de su música.

Algunos fans hicieron una distinción explícita entre ambos sonidos, clasificándolos como “emo-core” a los que  estaban más cercanos al sonido de la primera ola, e “indie-core” a las bandas con un sonido menos hardcore y más cercano al indie rock.

Diversas bandas que iban surgiendo en los 90 eran clasificadas como emo, específicamente como “indie emo”: Boy’s Life, Cap’n Jazz, Gauge y, más tarde, The Promise Ring, Braid, Elliott, Cursive o The Get Up Kids. Además, tenían en común su procedencia de un puñado de ciudades en las que la escena “indie emo” era especialmente activa: Chicago, Kansas, Omaha y Milwaukee.

El siguiente tema es “A picture postcard“, de The Promise Ring.

Más tarde, allá por el 96, Phoenix también empezó a tener una escena emo con bastante movimiento. La banda más representativa de esta ciudad fue Jimmy Eat World, que empezó a tener ciertas influencias emo en su álbum “Static Prevails“, de 1996.

Fue también en el 96 cuando se puso a la venta el disco más importante del movimiento indie-emo de los 90: “Pinkerton“, de Weezer. Este trabajo fue el que consiguió que la música emo consiguese cierta popularidad mainstream.

Para ilustrar el sonido del álbum podría valer el videoclip de “El scorcho”, el séptimo tema del disco:

Fruto de la creciente popularidad de la música emo, las discográficas independientes intentaron documentar este movimiento, fichando a bandas de la escena y lanzando recopilatorios, como “(Don’t forget to) Breathe” de Crank! Records. Otras discográficas que destacaron fueron Jade Tree Records, Saddle Creek Records o Big Wheel Recreation.

Hacia el final de la década de los 90 la música emo ya había alcanzado una notable popularidad incluso en el circuito mainstream, así que las bandas emo consiguieron atención por parte de las discográficas importantes. Muchas bandas se opusieron a ser fichadas, alegando su lealtad al espíritu independiente que proclamaba su música. En las bandas emo tampoco había gustado el trato que habían recibido algunos grupos mientras estaban en discográficas importantes, como los casos de Jawbox y Jawbreaker, con lo cual gran parte de los grupos eran reticentes a participar de la popularidad de la que empezaba a disfrutar su música.

Al final de la década, la palabra “emo” se había hecho ya ampliamente popular, y se usaba en revistas para adolescentes, mencionando la música “emo” como la última moda en música, y mencionando a bandas del movimiento, como The Promise Ring, como interesantes.

Como comentaba, dada la natualeza independiente de la escena emo, gran parte de ésta rechazaba el interés que suscitaba en el público general, llegando varias bandas a cambiar de sonido musical para escapar del seguimiento mediático. Así, Sunny Day Real State optó por un sonido que tendía más al rock progresivo, Jejune fue hacia un pop-rock alegre y The Get Up Kids y The Promise Ring pasaron a sacar álbumes de lite-rock.

De esta forma, tras el interés mediático despertado, la mayoría de las bandas habían optado por rechazar el género y buscar otro sonido, pero seguían quedando algunas bandas fieles al sonido de Fugazi y Hüsker Dü, como Thursday, The Juliana Theory o Sparta.

En la siguiente entrega trataremos la última ola que ha revivido este sonido, y que aún está activa.

Imagen | Foto en Flickr de Rolf R.
Más información | El verdadero origen del emo, parte 1 (1985 - 1994)
Más información | Segunda Ola del Emo (1994-2000) en la Wikipedia.

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